Un abril desolado: todos los vallenatos cantan con ausencia sentimental






Caras tristes, calles vacías, hoteles con 0% de turistas, vendedores ambulantes anhelando que vuelva el festival para hacerse su agosto, las parrandas vallenatas en todas las terrazas no se ven; esas son unas de las tantas realidades que se reflejan hoy 26 de abril, día en que iba a comenzar la 52 versión del Festival de la Leyenda Vallenata.

Como nunca nadie se lo imaginó en tantos años consecutivos que se venía realizando la fiesta más grande del folclor vallenato, el festival vallenato, que este año un virus llamado COVID-19, hizo que no sonaran los acordeones, con la caja y la guacharaca, que no se viera la 'María Namen' por doquier dando una señal de unión familiar, parranda y goce total.

Las piloneras hoy solo fueron recuerdos de años pasados, los vestidos guardados fueron la realidad, las modistas sus máquinas no volvieron a encender con ese entuasmo de hacer el mejor vestir para celebrar, el agite festivalero se esfumó y Consuelo Araujonoguera extraña a sus miles de seguidores tomándose una foto en la ronda de la piloneras mayor.




Un abril desolado es la triste realidad de los vallenatos, quienes este año la 'Ausencia Sentimental' les tocó cantarla a todos sin ver los cañaguates florecidos:

Ya comienza el festival vinieron a invitarme. Ya se van los provincianos que estudian con migo. Ayer tarde que volvieron preferí negarme. Pa' no tener que contarle a nadie mis motivos.

Porque el medio de mis viejos es tan humilde que me dan para venirme y en diciembre regresar. Encerrado temblando escribí unas letras que detallan mi tristeza mi ausencia sentimental.

Título y redacción original de Vallenato y más na ©
Fotos: María Lucía Lacouture

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